Por Alma Nacheli De Avila Aguilar
En el tejido del día internacional de la mujer, extiendo mis felicitaciones a todas las mujeres, las exitosas, las valientes, las temerarias, las madres y muchas más. Todas, pilares de la sociedad, soporte de las injusticias y detentoras de la paz. En este día es necesario recordar a las mujeres invisibles, mujeres que cada mañana enfrentan una lucha, pero en la oscuridad, sin nadie cercano que las vea o las reconozca. Con esto hago referencia a las mujeres de Ciudad Juárez, heroínas de sus familias, que aceptan los peores tratos en las maquilas, sin recibir ningún tipo de seguridad por parte de sus patrones, todo esto para llevarles el pan a sus hijos. Ciudad Juárez, ciudad en la que todo es posible, es conocida por los altos índices de violencia, narcotráfico, explotación sexual, migración, crimen organizado, trata de personas y hasta el feminicidio. Este día, Ciudad Juárez será reconocida por las maquilas, no por el desarrollo que “aporta al país” o por sus pésimos tratos a las mujeres; sino por ser el albergue de mujeres invisibles. El mundo de la maquilas está dominado por las mujeres por varias razones. Primero, por sus manos chicas y hábiles, que facilita los ensamblajes de aparatos electrónicos. La segunda razón es por su flexibilidad, estas mujeres no se pueden dar el lujo de rechazar empleos, tienen familia que mantener, y en la mayoría de los caso son migrantes, lo que las hace aceptar los empleos en las peores condiciones. Finalmente por la “docilidad” que tanto nos distingue.
Todo lo anterior, le da a la mujer la imagen de mercancía, un producto más, que la empresa compra, y una vez que se rebela, pierde su atractivo y buscan por otro lado el mismo producto. Estas mujeres, se encuentran en verdadero riesgo debido a la inseguridad y los problemas de violencia doméstica, ocasionados por el cambio de vida en el hogar. Tienen sueldos insuficientes, no tienen donde dejar a sus hijos ni calidad en servicios médicos, y viven en las zonas más marginales, sin infraestructura necesaria ni calidad de servicios. Para solucionar un problema, primero hay que conocerlo y no dejar que el olvido o la invisibilidad, sea quien tenga la última palabra. En este día de la mujer internacional, vale la pena felicitar y honrar a nuestras mujeres, que el Sistema las ha hecho invisibles, es tal la vergüenza, que prefieren darles la espalda y enterrarlas vivas. Muchas felicidades a estas mujeres, que soporta, aporta y al final poco importan.
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