Por Antonio de Luca
Los llamados “pluris”, en la jerga se conocen como diputados de partido político y se asignan de acuerdo a un cociente que se obtiene al sumar los sufragios en la circunscripción única en que se convierte el estado y posteriormente se asignan los diputados en proporción al número de votos de cada instituto político.
No es una sorpresa que por los antecedentes, la definición que causa más expectativa es la del Partido Revolucionario Institucional, porque los resquicios del corporativismo tienen su anclaje en el tricolor.
Todas las vías de compromisos (palabra impecable por su naturaleza que entraña la buena fe, pero también incluye compadrazgos, favoritismos, intercambios subrepticios etcétera) se constituyen en el principal elemento para plasmar los nombres de los notables.
Independientemente de matizar posteriormente en otros análisis las fuerzas que compiten por las “pluris”, la gran sorpresa la representa el Licenciado Jesús Medellín Muñóz, quien con casi 9 años de residencia en Veracruz, cumple con la fracción tercera del artículo 22 de la Constitución Local que estipula la posibilidad de ser legisladores a los no originarios del estado pero que cumplan con al menos tres años de residencia.

El delegado Medellín ha sido un pivote importante en el PRI veracruzano. El número uno o el dos de las plurinominales es su destino. Foto PRI-Veracruz
Al considerar que es una figura política respetada por las corrientes internas, su inclusión como número uno no sería discutida y de paso se vería como un justo reconocimiento para este abogado hidrocálido que se ha distinguido por su ascendencia con los líderes y dirigentes y por ello se dice que actúa como un priísta veracruzano más.